1.- Sentencia del Tribunal Supremo sobre los intereses de las tarjetas revolving.

            Como estamos viendo en todos los medios de comunicación, la Sala Primera del Tribunal Supremo acaba de declarar la nulidad de un contrato de una tarjeta revolving por considerar que sus intereses son tan altos que merecen la calificación de usurarios o leoninos, aplicando el lenguaje utilizado en la Ley para la Represión de la Usura de 1908.

            Recordemos en este punto que en el ámbito de los contratos de tarjetas revolving, las entidades bancarias vienen aplicando unos intereses de un 20 – 28%.

 

            2.- Pero, ¿qué son las tarjetas revolving?.

            Las tarjetas revolving son un tipo de tarjeta de crédito que permite a su titular efectuar compras de bienes y servicios con la opción de proceder al pago a plazos de los mismos.

            Estamos acostumbrados a las compras con tarjeta de crédito que nos de la opción de efectuar el pago al mes siguiente, sin embargo, las tarjetas revolving permiten establecer un plan de pagos periódico. Por ejemplo: comprar una televisión de 1500 euros en 4 plazos mensuales.

            Al efectuar este pago aplazado, el contrato anudado a la tarjeta revolving despliega un efectivo préstamo al consumo. En consecuencia, ese préstamo al consumo que integra el pago aplazado realizado con nuestra tarjeta revolving, lleva aparejados unos intereses.

 

            2.- Los intereses de las tarjetas revolving.

            Efectivamente, estamos acostumbrados a ver que los préstamos personales tienen anudados intereses más altos que los préstamos hipotecarios.

            La razón es sencilla: los préstamos hipotecarios tienen intereses inferiores porque uno o varios bienes inmuebles sirven como garantía para el prestamista. Sin embargo, en los préstamos personales no existen inmuebles en garantía de pago, lo que implica que el prestamista suba los intereses a cobrar en la devolución del capital del préstamo.

            En el caso de las tarjetas revolving, hemos podido comprobar que los intereses que prevén los contratos de las mismas rondaban el 27% de interés, lo que ha sido calificado por la Sala Primera del Tribunal Supremo como un interés claramente usurario o leonino, precisamente porque es un interés tan alto que pierde su razón de ser de interés remuneratorio para pasar a ser un interés claramente abusivo que se prevale de la situación de necesidad de un consumidor.

            Sobre la base de lo anterior, puede declararse la nulidad de dichos intereses, que superan ampliamente el interés legal del dinero e, incluso, el interés legal del dinero incrementado en dos puntos, señalado por la Ley de Enjuiciamiento Civil como interés moratorio proporcional.

La declaración de nulidad implicaría que el consumidor pueda recuperar todas las cantidades pagadas de más en virtud de ese interés claramente abusivo y usurario, todo ello con los intereses correspondientes desde que realizó los pagos.

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